Yann Tiersen es un músico bretón famoso principalmente por su participación en la banda sonora de las películas “Amelie” y “Good bye Lenin“. Aparte de estas, tiene una amplísima discografía desde el año 1995, desconocida para la mayor parte del público. Compositor multiestilos y multiinstrumentista sin límites, estudió piano y violín pero maneja por igual el acordeón, la guitarra eléctrica e incluso se atreve con instrumentos electrónicos más modernos, por lo que podríamos decir que posee una grandísima formación musical.
Estamos delante de un músico en mayúsculas. Gusten más o menos sus estilos, hay que reconocer que se trata de alguien musicalmente brillante con un talento infinito. La mayor parte de sus composiciones tienen un aire altamente melódico y moderadamente clásico, con predominancia de piano, acordeón, violín y orquestaciones diversas, con un sello personal indiscutible que hace que puedas llegar a reconocer una pieza suya sin conocerla de antemano. A continuación os presento algunos ejemplos de ello, una de la banda sonora de “Good bye Lenin” llamada Lara’s Castle y otra del disco “Les retrouvailles”, del año 2005, llamada Loin des villes.
Explorador musical incansable, estos últimos años su estilo ha evolucionado cambiando las orquestaciones y el sonido clásico por guitarras eléctricas, una pizca de electrónica y mucho rock. Algunos de los cortes del “Les retrouvailles” ya apuntaban esta tendencia, pero no se consolidó hasta su directo de 2006, reflejado en el disco “On tour”. El cambio de sonido resulta completamente radical, sin duda, pero su esencia sigue ahí, sus acordes y melodías son reconocibles, es él mismo aunque no lo parezca.
El pasado 18 de noviembre, miércoles, tuve la oportunidad de presenciar su directo. Cierto es que la mayoría no conocíamos este último viraje en su estilo, aunque yo lo descubrí semanas antes de acudir al concierto. Muchos de los que acudieron estoy convencida de que esperaban un sonido clásico y suave, al estilo de sus composiciones más famosas, y seguro que más de uno quedó decepcionado, y lo puedo entender. El concierto fue una apoteosis de rock donde el músico se lo pasaba a lo grande dándolo todo con la guitarra, el violín o los sintetizadores electrónicos. A mí personalmente me encantó, disfruté muchísimo, y a las que venían conmigo les pasó lo mismo. Sí que es cierto lo que he leído por ahí de que faltó un poco de interacción con el público, Yann Tiersen quizás adolezca de un cierto autismo musical, pero ello no quita su altísima calidad musical. Además de algunos temas clásicos suyos, presentó canciones del que será su próximo disco, “Dust lane”, del cual os muestro Ashes, un tema del cual me prendé a los pocos minutos de escucharlo:
Y finalmente, no podía dejar de mostrar aquí la que fue la joya del concierto, Sur le fil, uno de sus clásicos pasados por un desgarrador solo de violín. Aún se me ponen los pelos de punta al recordarlo. Sublime. Impresionante. Juzgad vosotros mismos.
