Si una cosa tiene Roma, son innumerables iglesias (no consigo encontrar en google cuantas exactamente, creo que quien intentó contarlas se murió en el intento). No hace falta acudir a las guías para verlo, sólo paseando por sus callles uno ve una iglesia cada aproximadamente 100 metros. Roma te deja bien claro que es la cuna del cristianismo, aunque personalmente a mí eso me importa bastante poco. Me quedo con la belleza arquitectónica y artística que presentan. Una gran parte de las que vi siguen un mismo esquema: fueron construídas en época medieval, entre los siglos 4 y 9 aproximadamente, testimonio de ello son sus ábsides llenos de mosaicos de estilo bizantino y los campaniles en algunas de ellas; pero la mayoría de ellas fueron acabadas de dar forma durante época barroca, principalmente por artistas como Borromini, dejando como testimonio de ese periodo las fachadas en algunas de ellas, los techos o las cúpulas llenas de frescos, entre otros elementos. Algunas directamente fueron construídas en época barroca y su interior y su planta dan testimonio de ello. A continuación os dejo algunos ejemplos para que os hagáis una idea.
Santa Maria Maggiore, con fachada barroca y “campanile” medieval.
Interior de una de las iglesias más importantes (y menos conocidas), San Giovanni in Laterano, cuya remodelación barroca, impresionante, fue realizada por Borromini. Al fondo, el absis conserva los mosaicos medievales.
Mosaicos en el absis de Santa Prassede.
Cúpula de Sant’Agnese in Agone, iglesia construída por Borromini, completamente barroca, que corona la conocida Piazza Navona.
Estos son sólo cuatro ejemplos, escogidos por ser de los que más me gustaron o por la calidad de las fotos que pude hacer. Como podéis ver, he tenido la oportunidad de aumentar mis mínimos conocimientos sobre historia del arte en cuestión de una semana. Es lo que tiene Roma.








más de 400! En Roma hay más de 400 iglesias!