En estos momentos, con la noche solitaria tomándome entre sus brazos, no puedo cerrar los ojos sin describir como me siento tras haber pasado una tarde, una noche, una mañana y otra tarde en un paraje impresionante en compañía de mis compañeros de laboratorio. La inspiración no me viene pero las imágenes, aún frescas, pelean en mi cabeza por tomar protagonismo. ¿Palabras que podrían definirlas? Comida constante desde el primer minuto, cerveza, pomada y pacharán, más comida, más juegos, la inmensidad de una naturaleza impresionante (casi) en estado puro, sol, conversaciones, aún más comida; pero sobretodo, RISAS. Desconexión absoluta, curiosamente con gente que ves cada día. Sentimientos de cariño reforzado hacia esa misma gente tras haber compartido durante pocas horas todo eso. Sensación de no querer volver a casa, de desear que no acabe aún. De recordarlo colectivamente, con las fotos y sin ellas. De que vuelva a repetirse.
Simplemente, gracias