En 1888, Vincent Van Gogh decidió abandonar París y su vida de excesos para establecerse en un lugar más tranquilo. Su intención era llegar a Marsella, pero se acabó quedando en Arles. Durante los años que precedieron hasta su muerte, el pintor cada vez manifestó mayor número de problemas psiquiátricos que lo hicieron pasar por el sanatorio de Hotel Dieu de Arles y posteriormente, debido a la necesidad de una mayor tranquilidad, al asilo para pacientes psiquiátricos de la cercana localidad de Sant Remy de Provence, donde pasaría sus últimos dos años antes de acabar con su vida en 1890.
Estos dos últimos años fueron sin duda los más prolíficos para su obra, y en ellos pintó la mayor parte de sus pinturas más famosas. Realmente Van Gogh se enamoró de estos lugares y estos (junto, supongo, a su locura) le sirvieron de inspiración para crear esas obras que lo han encumbrado a lo más alto en la historia del arte. Paseando tanto por Arles como por sus alrededores y los de Saint-Remy de Provence, entiendes el por qué de esa fuente de inspiración. Van Gogh buscaba los colores, y estos se los proporcionó el mismo entorno, pincelado con esa luz natural tan mágica que hay en la región.
Tanto Arles como Saint-Remy de Provence están llenos de referencias a sus pinturas. En Arles podemos reconocer el famoso rincón del cuadro “Café de nuit”, situado en la place du Forum, el patio del Hotel Dieu (reconstruído fielmente siguiendo el cuadro que lo representaba), las vistas de la ciudad desde el otro lado del Ródano de noche – “Noche estrellada” o el puente levadizo (actualmente reconstruído). Y al pasear por los alrededores del sanatorio de Saint-Remy donde estuvo ingresado, alrededor del cual solía hacer largos paseos para pintar, se reconocen los paisajes de olivos y cipreses que inspiraron multitud de pinturas.
Vincent Van Gogh es uno de mis pintores favoritos. Por ello podéis imaginar que disfruté como una enana de todos estos rincones, y de estar pisando estos lugares donde el pintor encontró su inspiración y gracias a los cuales brindó al mundo de esa obra pictórica original y llena de color que a muchos nos encandila.

Hola Martita!!
q padre por usted, al poder recorrer esos lugares, tan lindos y miticos….. bien!