No quiero alargar demasiado esta serie de escritos sobre el viaje, pero tampoco quiero dejar de hablar de lugares que he visitado y que merecen ser reflejados. Tal y como dije en el primer post y he reiterado en alguno más, la Provenza tiene una de sus principales bazas en los paisajes y en el entorno rural, lo cual le da, a todo lo explicado hasta ahora, un contexto natural increíble.
La Camarga, o el delta que forma el Ródano al dividirse en dos, es una región bellísima, declarada en su mayor parte Parque Natural, donde encontramos campos de diversos colores entre miles de lagunas, habitadas por multitud de aves, como por ejemplo los flamencos rosas o las garzas. Recorrerla por sus carreteras, perdiéndose ent
re campos y lagunas, en bicicleta o en coche, ver una puesta de sol entre ellas, son experiencias únicas. Sin dejar de mencionar la impresionante ciudad fortificada de Aigües-Mortes, edificada para las cruzadas, que te transporta a otra época.
Como he dicho anteriormente, la región está plagada de pueblos “perchés” (colgados de montañas), muchos de ellos medievales. Algunos de ellos merecen una visita, aunque requieran salirse un poco de la ruta establecida, como Uzès, situado cerca de Nîmes, un lugar encantador donde habita el último duque que queda en Francia. Otros, como los situados en todo lo que sería el macizo del Luberon, como Lourmarin (donde estábamos alojados, en un camping llamado “Les hautes prairies“, totalmente recomendable si tenéis intención de ir unos días a la región), Bonnieux, Lacoste o
Gordes, son de características similares pero preciosos, tranquilos pero turísticos. Lo bonito precisamente de esta región es que, desplazándote en coche, pasas por uno y otro pueblo y realmente no sabes decir cual es más bonito. Desde unos se ven otros, y entre ellos, campos y campos verdes mediterráneos, llenos de olivos y lavanda, cuya mejor época es a finales de julio, cuando esta florece y todo se impregna de olor y color.
Muchas cosas se me han quedado en el tintero, pero como he dicho al principio, no quiero alargar esta serie se escritos. El viaje fue muy bonito, como bien habéis podido ver, y estamos convencidos de que queremos volver y seguir explorando esta fantástica región del mediterráneo. Os invito a todos a explorarla, no quedaréis defraudados.





Marteta, en quatre dies vull fer el mateix recorregut que tu has fet: ho conseguirem? t’ho dic a la tornada (dimarts o dimecres vinent). Això si, els teus posts segur que em serviràn.
Un petonàs i moltes gràcies