Demasiadas películas en tan poco tiempo, y tan buenas, podrían haber dado lugar a una sobrecarga de entradas cinematográficas en este espacio, por ello decidí juntar en una misma entrada las tres cintas personalmente más apetecibles que fueron candidatas a mejor film en la pasada edición de los Oscars.
“El curioso caso de Benjamin Button”, el melodrama dirigido por David Fincher y protagonizado por Brad Pitt es la apuesta más clásica, cine de ese con sabor a Hollywood auténtico, de toda la vida, hecho con vista comercial a la vez que con mucho gusto y sensibilidad, cuidando todos los detalles (una maravillosa fotografía, por ejemplo), sin dejar con ello de resultar original. Este cuento sobre el hombre que nace viejo y se va haciendo cada vez más joven es una fantasía, y se sirve de este hecho para llenar el film de momentos mágicos, y situaciones idílicas, tan bien trazado que no resulta cursi ni pretencioso. Esto hace que sea una de esas cintas que cautivan y llegan hasta el fondo, que emocionan, te arrancan más de una lágrima y hacen reflexionar, pero que te dejan con una sonrisa en los labios.
“The reader”, del director Stephen Daldry (responsable de las maravillosas “Billy Elliot” y “Las horas”) y por la que Kate Winslet consiguió el Oscar gracias a su inquietante interpretación, es un intenso y misterioso drama, con el holocausto como telón de fondo, una historia de juicios, consciencias intranquilas y dilemas morales, iniciados con una historia de amor que queda fijada en los recuerdos de los personajes a lo largo de sus vidas. Quizás de las cintas de este director sea la más floja, pero está a la altura de las anteriores, es de altísima calidad y merece ser vista.
Y finalmente, la ganadora, “Slumdog millionaire“, del británico Danny Boyle, la historia de un chaval procedente de un barrio de chabolas de Bombay que fortuitamente gana el concurso ¿Quién quiere ser millonario?, una cinta dura a momentos, que muestra la miseria de los barrios pobres en las ciudades indias, una historia de supervivencia de niños que no tienen nada, pero también una tierna historia de amor, de esperanza, realista pero fantástica a la vez, dirigida magestuosamente con un presupuesto reducido, una joya cinematográfica, más que merecedora de los galardones cosechados, recomendable para todos los gustos. Y con ella y su alegre (y Bollywoodiana) canción final os dejo, acompañada de bellas imágenes de la película.
PD: Disculpad por la calidad del vídeo, aún así es muy chulo.